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La personalidad de un piso de madera de chechen

Un piso de madera exuberante que da calidez y alegría a un lugar frío y oscuro.
A algunas personas les preocupa colocar un piso cuya presencia resalte, como es el caso del piso de madera chechén. Como se podrá notar es un piso que se destaca mucho por la fuerza y personalidad de esta madera. Sus vetas son muy marcadas y en algunas ocasiones pueden tener desde varios tonos que van desde el gris hasta el café oscuro, para luego mostrar tonos amarillos, cremas y algunos toques de negro.

Es realmente un piso exótico, diferente e inigualable por ningún diseño humano. Es una obra de la naturaleza que la selva maya nos ofrece con toda su exuberancia y belleza.

Uno de nuestros clientes, especializado en convertir los inmuebles que compra en "casas de revista" no tuvo temor por este protagonismo del piso de madera y lo instaló en una casa estilo colonial que modernizó con resultados extraordinarios.

La casa se transformó: de ser fría y oscura con pisos de piedra y cemento, pasó a ser un hogar cálido y lleno de vida con estos pisos y las decoraciones que su familia hizo.

A diferencia de los colores suaves y serenos de las especies europeas, el Chechén, es una mezcla colores expresadas en vetas retorcidas que dan la impresión de un carácter difícil, rebelde y aguerrido…y no me equivoqué.
Este árbol, que crece en la zona maya, produce una savia irritante al contacto con la piel, por lo que los lugareños evitan dormir bajo su sombra y por supuesto que con tal personalidad han creado una leyenda.

Ocurre que Chechén un antiguo rey maya era un poderoso líder que atemorizaba a sus súbitos con malos tratos y duros castigos. Por supuesto el pueblo se sublevó y en una batalla fue liquidado, no sin antes amenazar con su retorno. Así que después de enterrado sobre su tumba brotó el primer árbol que fue bautizado como Chechén que en sus venas, al igual que el rey muerto, corre veneno que lastima a los que se le acercan, con lo que cumplió su promesa de regresar para seguir siendo temido y respetado.

Curiosamente fuera de esta leyenda, el antídoto para este veneno es un árbol que nace en el mismo lugar donde emergió el chechén, este árbol curativo se le conoce como chacá. Algo que nos recuerda el equilibrio de la vida y que los mayas no dejaron pasar, pues de acuerdo con la leyenda Chacá era una princesa maya, bellísima -por supuesto- a pesar de morir joven era muy querida por el pueblo por su bondad. Así que fue enterrada junto con el temible Chechén para que se convirtiera en la cura del mal provocado por un malintencionado rey. La fórmula dio resultado pues el mal del rey es cercado por la bondad de Chacá.

La savia irritante desaparece totalmente al estufarse la madera, por lo que sólo queda esas vetas rebeldes y agresivas que nos recuerdan el poder de un temido rey maya.

Sin saber mucho de diseño de interiores pero dándole continuidad al pensamiento mágico de los pueblos antiguos, creo que un piso de madera de Chechén tendría una preferencia para uso en ambientes masculinos, quizá en oficinas o en espacios de negociación, para que los nuevos guerreros, dueños de ese ambiente reciban el poder del antiguo rey, al igual que los guerreros antiguos tomaban algunos trofeos de los guerreros derrotados para que la fuerza de su enemigo se incorporara a la suya.

Por supuesto también sería necesario integrar un elemento femenino del tipo Chacá para darle equilibrio y armonía a la atmósfera. Temeridad y bondad entre mezclados para lograr grandes cambios.